sábado, 13 de abril de 2013

Visión Fatale

El repiqueteo de los gorriones,
que traviesos juegan en la mesa
de aquel viejo parque.

El chirrido, que del viento es arrancado
por aquel viejo columpio que fue
el disfrute de jóvenes.

El pequeño lago que tembloso al viento
se torna, y en leves ondas que con,
hipnótico vaivén te desafía a mirarlo.

Viejas mesas qu'en si el recuerdo,
de lo que fueron en otro tiempo,
es hondas estrías conformadas.

El otoño tenia preso este lugar
de secas hojas y amarillentos
encantos que centellean al viento.

Un fino manto de secas hojas,
que se arremolinan y amontonan,
y a pequeños felinos deleitan.

La brisa te arropaba con invisible mano.
El sol débil del otoño, con su
leve rubor te custodiaba.

La gente qu'en derredor frente
a ti pasaba, con mirada inhiesta
te juzgaba.

Aquel trozo de baldío confort,
en medio de la nada se creo.
Las hojas al viento serpentean.

Las finas bridas de verde hierba,
al viento cambian y ondulan
en hipnótico vaivén.

Los gorriones saltarines que
en la mesas por migajas
de pan luchaban.

En el cielo cristalino un'amenaza,
que presto corre, amenaza el lugar,
y mientas, las ardillas nueces rumian.

El lejano centelleo que al son del
viento clama con furia la tormenta
que aquel paraje destruir queria.
Como un estruendo de aquel lugar
salí, y en mi alcoba me vi,
y a la luz del candil estas palabras escribí.

El vago recuerdo en mi mente nada,
tembloroso como la centella del
viejo candil que brilla con furia eternal.

Y qu'en mi las sombras dibuja,
que a su antojo mueve a mi alrededor
como en imágenes d'espectral apariencia.

Crujir de maderas a mi alrededor,
nocturno rubor que dentro del
Piano cruje por la brusquedad del tiempo.

Brusquedad, qu'en su serenidad,
en su quietud, la armonía que latente,
en el vive, solo así suspira.

Y en mis adentros penetra y
m'estremece. Mas a la luz
de la diosa razón nada hay que temer.

Oscura noche otoñal, tranquila y serena,
que poco a poco es interrumpida por el
aullar de canes que a las puertas se agolpan.

Agolpan mirar de rubor amoroso por su
amo, y el cobijo y candor de la casa,
y un lecho, es a lo único que ansían.

Endeble casa que tiembla y a la brisa
reverencia, mas en mis adentros no
a de guardar condescendencia.

Frágil construcción de lecho pedregal,
y de maderos erigida en la cúspide
d'eterna negrura.

Negra colina en piedra viva,
que viva y yerma enviudo
de la vida.

Desde el minúsculo ventanal de
la alcoba, celda que por prisión,
prisión del alma elegí.

Mas, ¿ella me eligió a mi?
Eso ya jamas lo entendí, y
desde mi gallarda posición.

Posición d'estratégica devoción,
en mi viejo caserón, qu'en la
negrura se erigió.

Mas que por alta ha de clamar
devoción y decoro perdido
de los días.

En un lecho de secas hojas,
su cabeza agolpo, una lagrima,
que por su rostro se arrostro.

La blancura de su ser presto
bajo y en su barbilla, por
un instante colgó, pues.

En ella mi prisión halle,
En ella mi destino selle.
En ella, mi muerte encontré.

Imágenes I. Imagen sacada de Tumblr. II. Ilustracion de Jasper Ullbing (Tumblrt). III. The Source de Brad Kunkle (Tumblr). Texto de Rhöd Deutsch.

1 comentario:

  1. Ya te he dicho que no entiendo de poesía así que cualquier pega que yo le encuentre carece de valor. No obstante creo que escribes muy bien pero al tener ese dominio en el vocabulario a veces hay que reelerlo varias veces para saber que quieres decir. No creo que sea un problema, pero por norma general la mayoría no tiene tanto vocabulario como tú y eso puede jugar un poco en tu contra. pero tú eres un excelente poeta! ^^

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